Hemos sido acondicionados a rendirnos en el primer
obstáculo que nos hemos encontrado. Cambiamos de rumbo,
de metas y de visión, porque muchas veces nos entra un
sentimiento de derrota y pensamos que no podemos vencer.
La pregunta es: ¿Cómo podemos vencer, cambiar ese
espíritu de derrota, de desaliento o pensamiento que a
veces nos ataca? De la misma manera que nos bañamos
diariamente, comemos, descansamos, necesitamos cambiar
los pensamientos negativos que nos oprimen y nos hacen
ver derrotados.